Dos mesas que encastran y se separan según el momento. Estructura de metal negro de líneas finas y tapa de paraiso en acabado negro. Un dúo que suma superficie sin ocupar de más.
La tapa de porosa aporta la calidez de la madera; el metal negro, la estructura mínima que sostiene cada pieza. Juntas o separadas, mantienen la misma lógica: geometría limpia, sin ornamento.
Pensadas para el living. Una junto al sofá, la otra como apoyo o mesa auxiliar. Se guardan una bajo la otra cuando sobra espacio, y se despliegan cuando llegan las visitas.